EXPULSIONES ... VIDAS QUE SE CORTAN SIN PREAVISO....
LAS ‘EXPULSIONES EXPRESS’ DE INMIGRANTES
MÁS NUMEROSAS QUE LAS DE LOS CIE
La Subcomisión de Extranjería
del Consejo General de la Abogacía Española (CGAE), alerta, como la ONG
Pueblos Unidos, de la proliferación de las llamadas ‘expulsiones
express’ de inmigrantes, las que ejecuta la policía durante las 72 horas
que una persona puede estar detenida y que “en muchos casos puede suponer una
minoración de las garantías legales” y conculcar derechos fundamentales del
afectado, entre ellos el derecho de defensa, a la intimidad o a la familia.
Esta modalidad se ejecuta
directamente desde los calabozos de la comisaría, es decir, sin que el
inmigrante llegue a ingresar en un centro de internamiento. No es un
fenómeno nuevo, pero los expertos consultados alertan de que ya es mayoritario.
En 2013, primer y único año del que se conocen cifras oficiales, la policía
ejecutó así la expulsión de 6.462 personas, mientras fueron 4.726 las que se
hicieron desde los CIE, conforme reveló el Gobierno en una respuesta
parlamentaria por escrito a Amaiur.
La normativa vigente tiene muchas aristas, como “la
fórmula de engañar a la gente”, a la que se cita en comisaría “para asuntos de
su interés o porque tiene que ver unos papeles” cuando el fin es otro. “Acude
confiado y con lo puesto y le dicen que se queda allí, que al día siguiente
está el vuelo preparado.
Otro de los problemas es que por
esta vía es fácil que se expulse a una persona por una orden dictada
hace varios años aunque sus circunstancias hayan cambiado. Esta cuestión afecta
sólo a los extranjeros de países de fuera de la Unión Europea ya que la
normativa para los comunitarios es más garantista: si una orden de expulsión no
se ha ejecutado en dos años, tendrán que ser reevaluadas las condiciones de la
persona antes de intentar deportarle.
En el caso de los nacidos fuera de
la UE, no se evalúan las nuevas circunstancias aunque haya pasado más tiempo.
Una circular del Ministerio del Interior impuso el año pasado que se
atendiese a las circunstancias de los migrantes, como su salud o la
existencia de procesos de regularización, antes de ordenar su ingreso en un Centro
de Internamiento, pero no se abordaban las expulsiones express.
La orden
de expulsión –que debiendo ser excepcional, se dicta en la mayoría de los casos
de personas en situación irregular–, prescribe al cabo de tres años, pero lleva
aparejada otra orden de prohibición de entrada en España durante un plazo que
puede ser hasta de diez.
“Lo que ocurre es que las expulsiones tienen unos
periodos de prescripción similares a delitos graves siendo infracciones
administrativas, como diez o quince años, lo que resulta un poco exagerado”.
Según explica, la organización se
ha topado con “gente a la que se le dictó en su día una orden de expulsión de
la que a veces ni siquiera es consciente porque no se le comunicó, y que años
después es detenida y trasladada a comisaría inmediatamente para expulsión
en horas, en ocasiones sin letrado, sin dejar que se despida de los suyos o
que pase por su casa a recoger sus enseres”.
“Se
truncan vidas de la noche a la mañana sin ninguna consideración humanitaria.
Esto afecta al derecho a la intimidad, a la familia, a la defensa. Se hace en
algunos casos sin asistencia letrada y cuando la hay, tiene pocas posibilidades
porque hasta que llega el abogado igual han pasado ya doce horas y quedan muy
pocas para que se ejecute la expulsión. Son vidas que se cortan sin
previo aviso”.

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