LADRÓN DE GALLINAS
POR MATAR UNA GALLINA
NUEVE MESES DE PRISIÓN
Un juzgado de lo penal de Almería ha condenado a nueve meses de prisión a un senegalés de 37 años residente en el Poniente almeriense por intentar robar una gallina con el fin de comérsela.
Hace más de un mes, el acusado –un
senegalés de 37 años de edad– accedió a una finca ubicada en Vícar donde se
apropió de una gallina a la que mató para alimentarse.
El inmigrante era
descubierto por el hijo del propietario del corral y dos días después era
detenido por agentes de la policía local.
El juez, que ha rebajado la
petición de la Fiscalía de un año y tres meses de prisión, le condena además al
pago del coste del animal y de los daños ocasionados en la finca.
La sentencia de un juzgado
de lo penal de la capital almeriense condena al inmigrante “por allanar un
corral de la localidad de Vícar y matar una gallina con una navaja, con la
intención de comérsela”.
Sin embargo, cuando el senegalés iba a proceder a
ingerir el ave, fue descubierto por el hijo del propietario, que armado con un
palo, “ante el temor a sufrir una agresión por parte del intruso”, le recriminó
su acción.
El senegalés, según la sentencia, “señaló” con su navaja al joven
para finalmente soltar el pollo y escapar por el mismo sitio por el que había
entrado.
Según la información publicada por La
Vanguardia, el propietario declaró en la vista oral que vio al hombre
entrar en el corral, coger una gallina y agacharse para ocultarse. Cuando le
reclamó el animal al acusado, este le señaló con la navaja y sólo le dijo
“mía”, para escapar a continuación. Dos días después fue detenido por la
policía local de Vícar, que le mantuvo 48 horas retenido en la comisaría.
El juez considera que la actitud
del inmigrante se puede encuadrar en el delito de robo con intimidación en
grado de tentativa, por lo que le impone la pena de nueve meses de prisión,
aunque la sentencia es recurrible.
El senegalés se expone a una expulsión
inmediata de España si decide no recurrir la sentencia, lo que es probable ya que
el subsahariano no se presentó a la vista oral en la que se le impuso la
condena.
Según el argumento de la defensa, el
magistrado autor de la sentencia no apreció la eximente del estado de necesidad
en la actuación del senegalés, que no quiso estar presente durante la vista
oral. El juez considera que no hay indicios suficientes de que el acusado
pasara hambre.
La decisión judicial rebajó la
petición de la Fiscalía, que llegaba a pedir un año y tres meses de prisión,
por la “escasa intimidación ejercida”, ya que no está claro que el senegalés
amenazara realmente al hijo del dueño del corral.
El juez condena también al
acusado a pagar doce euros por el valor del animal degollado y otros 70 por los
daños en la valla que atravesó para llegar hasta el animal.
TOMADO DE http://almeria360.com/actualidad/actualidad360

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