¿qué es el
peculio?
A grandes rasgos podemos afirmar que las
cuentas de peculio son los depósitos que los familiares o
allegados autorizados por Instituciones penitenciarias ingresan a las
personas presas para garantizarles las oportunas compras dentro de los Centros
Penitenciarios, en el economato de cada módulo, o los encargos que realicen al
demandadero, tales como café, refrescos, tabaco, mantas, televisores, productos
de aseo, tarjeta de teléfono, etc.
Como en los Centros Penitenciarios no está
permitido el uso de dinero en efectivo, a los internos se les concede una
tarjeta de peculio, como si se tratara de una tarjeta de crédito. Con un límite
en el saldo y el gasto semanal, siendo liquidada la cantidad sobrante a la
puesta en libertad. No entraremos en más detalles ya que no es ese el objetivo
de este artículo, estando todo lo referente a este particular regulado en el
Reglamento Penitenciario en los artículo 319 a 324.
¿Quién gestiona estas cuentas y por qué en el año 2016 han
quedado desiertos los dos concursos que el Ministerio del Interior ha licitado?
En un primer momento, el 30 de julio, se
publicó un pliego con las características técnicas para adjudicar la
gestión de estas cuentas para los próximos tres años. Ninguna entidad bancaria,
ni siquiera el Banco Santander, entidad que hasta la fecha tenía la concesión,
se presentó. Visto el resultado se procedió a una segunda convocatoria el 18 de
Octubre, y el resultado fue el mismo.
¡Al parecer, el motivo no es otro que las
condiciones ofertadas, calificadas por los bancos de inadmisibles, por cuanto
no es nada atractivo que prisiones exija llevar cuatro veces al mes dinero en
efectivo a cada una de las 84 cárceles españolas “sin coste alguno” y que los
ingresos se hagan a coste cero. Con lo que aceptar estas condiciones coloca a
la entidad bancaria en una posición de nula rentabilidad a cambio de una
compleja gestión y dedicación de numerosos recursos. Por lo que presionan para
que se añada la gestión de otros depósitos del Ministerio que sí sean
rentables!
Ante estas reivindicaciones de falta de
rentabilidad no salgo de mi asombro; perdón por mi ignorancia pero no me cuadran
las cuentas. Estamos hablando de que el contrato para la gestión de las cuentas
bancarias de Instituciones Penitenciarias permite manejar a las entidades
bancarias unos 800 millones de euros al año (2015) distribuidos en los tres
grupos de depósitos. (Gestión de gastos de Administración de los Centros
Penitenciarios, pago de haberes o nóminas de los casi 26.000 funcionarios y
gestión de peculio). Y es sorprendente que queramos hacer negocio y sacar
provecho, precisamente, con la gestión de las cuentas de peculio de las
personas que están en prisión y de los ingresos que con muchísimo esfuerzo la
gran mayoría de las familias hacen semanalmente.
VENTANILLAS DE PECULIO
Ante tal panorama de manera urgentísima vimos
nacer la publicación de la primera instrucción de este recién estrenado año,
concretamente la Instrucción 1/2017, ya que la Administración Penitenciaria
tiene la obligación de garantizar este proceso. En esta Instrucción interna se
indica a todas las cárceles que reactiven a partir de la segunda quincena del
mes de enero las llamadas ‘ventanillas de peculio’ con “los medios personales y
recursos necesarios” para facilitar que las familias de los internos pudieran
hacer llegar a éstos fondos con los que hacer frente a sus gastos dentro de las
cárceles. Recordando la Instrucción 3/2010 que ya recogía como primera forma de
ingreso a las cuentas de peculio estas “ventanillas” y que poco a poco y ante
la comodidad que ofrecía el hacerlas en la entidad bancaria sin coste alguno y
sin desplazamientos, fueron quedando en el olvido.
Y aquí empiezan los problemas.
Falta total de información a las familias y a
los internos, eliminación de la posibilidad de realizar los ingresos a coste
cero, disparidad de criterios de cada Centro Penitenciario en cuanto a las normas
de organización, personal responsable y horarios para el acceso a esas
“ventanillas”, protestas de los sindicatos (UGT y ACAIP) tales como que
consideran no son cajeros de banco sino funcionarios de prisiones, criticando
la sobrecarga de trabajo, la falta de personal, o posibles supuestos de
blanqueo de capitales y faltas de medias de seguridad que propicien un robo,
etc
LUCHA DE INTERESES
Así las cosas, uno de los sectores de la
sociedad más desfavorecidos se quedaba en medio de esta lucha de intereses
mercantilistas, sin tener en cuenta los derechos de las personas presas,
encontrándose las familias personadas en el Banco Santander, con la negativa de
ser atendidas en ventanilla para hacer estos ingresos, y en una absoluta
indefensión y desinformación, teniendo que desplazarse a los Centros
Penitenciarios si querían hacer algún ingreso.
En Marzo de 2017, la situación es la
siguiente: el 28 de Febrero se publicó en el BOE la formalización de un
contrato con el Banco Santander con fecha efecto desde el 7 de Febrero, y el 1
de Marzo la suscripción de un convenio con Correos para realizar giros.
Además de las “ventanillas” habilitadas en los Centros penitenciarios.
¿Pero, pretenden vendernos que con estas
medidas queda garantizado este derecho? nada más
lejos de la realidad, y debemos denunciar la situación que se vive diariamente.
Ya que las familias que quieran hacer ingresos
en las cuentas de peculio están muy perdidas y con falta de información, y
aunque pueda parecer que tienen tres opciones, ninguna de ellas es a coste
cero:
– Una, en “ventanilla” en los propios Centros
con el sobrecoste del desplazamiento, (quien pueda y contando que se encuentren
en la misma provincia), o bien aprovechar las visitas, si las tienen, pero
encontrándose la mayoría de las veces que el horario de visitas y “ventanilla
de ingreso de peculio” es incompatible y no coincide.
– Dos, ingresar en el Banco Santander que,
salvo cambios, ya no atiende ingresos en las ventanillas de caja, sino que sólo
se aceptan transferencias, que ya sabemos tienen un coste.
– Y por último, poner un giro desde las
oficinas de correos, que del mismo modo no es gratuito.
Ante este situación debemos alzar nuestras
voces, ya que en una era donde las entidades bancarias tienen una lucha interna
por captación de clientes ofreciendo sus productos sin gastos ni comisiones y
con avances tecnológicos que permiten que la sociedad en general pueda
pagar con el móvil, enviar dinero a cualquier persona en el cajero donde se
encuentren, recargarles las tarjetas, banca online, etc, no es lógico que
estemos en esta situación tan precaria y primitiva, y que el fin último sea el
negocio de la gestión de estas cuentas.
Pero claro, va a ser que este sector de
población, no son potenciales clientes… y son los grandes olvidados de la
sociedad modernizada. ¡Eso debe ser!
En consecuencia debemos reivindicar que el
Ministerio del Interior garantice un sistema ágil, al alcance de todos y
gratuito para efectuar los ingresos de las cuentas de peculio y de ningún modo
podemos permitir que sean las personas presas y sus familiares los que sufran
las consecuencias de esta batalla de intereses.
Tomado de Abogacía Española.
María Luisa Díaz Quintero
Abogada del equipo
jurídico de la Federación Enlace y Coordinadora del SOAJP Sevilla

Comentarios