FRENO AL MALTRATO POLICIAL Y ABUSOS EN CÁRCELES
Expertos del Gobierno instan a
frenar el maltrato policial y
los abusos en las cárceles
El grupo designado para
elaborar el informe previo al II Plan de Derechos Humanos alerta, en el
'censurado' texto, la situación de los CIEs, la persistencia de las redadas
racistas y el abuso de la fuerza por parte de los agentes en las
manifestaciones
PAULA
DÍAZ
MADRID.-
Carencias en los sistemas de vigilancia de las cárceles, la persistencia de las
denominadas "redadas racistas" o el abuso de la fuerza por parte de
los antidisturbios en algunas manifestaciones. Éstas son algunas de las
deficiencias del sistema detectadas por el Comité Técnico de Expertos designado
por el Gobierno para elaborar el informe —hasta ahora censurado por el
Ejecutivo de Mariano Rajoy— previo a lo que estaba destinado
a convertirse en el II Plan de Derechos Humanos.
En
el documento, al que ha tenido acceso Público
y que será publicado próximamente por la Editorial Tirante Blanco, los
expertos universitarios nombrados por el Centro de Estudios Políticos y
Constitucionales —organismo dependiente del Ministerio de Presidencia— instaban
al Gobierno, entre otras cosas, a elaborar un "protocolo de captación,
conservación y recuperación de las grabaciones de seguridad" de los
centros penitenciarios con el fin de mejorar las investigaciones de las
denuncias de malos tratos interpuestas por los reclusos.
Los
expertos, dirigidos por el profesor de la Universidad de Valladolid Fernando
Rey, recopilaron numerosos informes del Defensor del Pueblo, Amnistía
Internacional, la propia Secretaría de Estado de Estudios Penitenciarios y
sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), entre otros
organismos, para argumentar sus propuestas. Así, concluyen que el
principal problema de las cárceles españolas es su "sobreocupación"
[68.685 personas estaban privadas de libertad en 2012 en 97 centros] y
recomiendan, además, mejoras en la protección de los datos personales de los
reclusos y sus familiares.
En cuanto a las quejas por malos tratos, los expertos consideran
que "es primordial que, ante quejas de cierta entidad, el personal
encargado de su investigación sea ajeno a la plantilla del establecimiento
donde se investiga la denuncia", y recomiendan el "empleo de
registros fotográficos de las lesiones que puedan presentar los reclusos como
consecuencia de la aplicación de medios coercitivos". Sin embargo,
"los servicios centrales de la Administración penitenciaria muestran gran
resistencia a aceptar la recomendación formulada [por el Defensor del Pueblo] a
tal efecto", lamentan. También recomiendan "disponer de las
grabaciones de los sistemas de videovigilancia con los que cuentan los
establecimientos penitenciarios", aunque apuntan que "se echa en
falta un protocolo de captación, conservación y recuperación de estas
grabaciones de las cámaras de seguridad".
En
este apartado de "torturas", los profesores aluden también a la fase
previa de detención en las comisarías. "La grabación de todo el período
de detención reduciría sin duda el riesgo de malos tratos o torturas. Sin
embargo, su uso no es obligatorio", lamentan.
A
pesar de que reconocen, como también hace Amnistía Internacional, que en
España no se tortura "de forma sistemática", advierten también de
que "las investigaciones realizadas indican que los casos de malos tratos
no son hechos aislados, sino síntomas de deficiencias estructurales". Por
ello recomiendan "mejorar las garantías de los detenidos sometidos al
régimen de incomunicación" con medidas como "la introducción de
videocámaras de circuito cerrado en todas las zonas de las comisarías", o limitar
"la concesión de indultos a policías condenados" porque ello
"no contribuye al objetivo de poner fin a la impunidad", ya que
"el Gobierno no transmite un mensaje claro a los funcionarios encargados
de hacer cumplir la ley".
En
este apartado, el profesor José María Bilbao Ubillos, de la Universidad
de Valladolid, recuerda el doble indulto concedido por el
Ejecutivo de Rajoy en 2012 a cuatro Mossos d'Esquadra condenados por tortura.
En 2006 detuvieron por error a un ciudadano rumano en Barcelona, le golpearon por todo el cuerpo, le
amenazaron y le llegaron a meter una pistola en la boca para hacerle confesar.
"Una prueba bien elocuente de que éste es uno de los
flancos más débiles de nuestro sistema de garantías son las sentencias
condenatorias dictadas por el TEDH en los últimos años por las carencias
observadas a la hora de combatir los malos tratos policiales", agrega
Bilbao, recuperando los casos Beristain Ukar contra España y Otamendi Eguiguren contra España, entre
otros.
De
otro lado, otra de las "zonas de penumbra" en
materia de derechos humanos denunciadas en este informe que el Gobierno no
quiere publicar hace referencia a las "humillantes"
redadas racistas. Esto es, las identificaciones policiales de personas que, por
su color de piel, son sospechosas de ser inmigrantes irregulares; algo
que el Comité denomina "controles de identidad discriminatorios".
"En un país multicultural como España la Policía puede
parar a alguien que no "parezca español" hasta cuatro veces el mismo
día, y no porque haya robado o cometido algún acto violento, sino para
comprobar su identidad", denuncia el profesor citando un informe de
Amnistía Internacional. Asimismo, recuerda que "el Comité de la ONU para
la Eliminación de la Discriminación Racial instó a España a poner fin" a
estos controles. Sin embargo, "las autoridades siguen negando tal
práctica y no se han tomado las medidas necesarias para erradicarla".
Hacinamiento en los CIEs
Del
mismo modo, el informe recoge las denuncias de múltiples organizaciones [Human
Right Watch o SOS Racismo, entre otras] sobre el tratamiento que reciben los
inmigrantes en los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIEs). Entre otras
cuestiones, los expertos lamentan la "atmósfera carcelaria" de los
centros, las "pésimas condiciones de hacinamiento en las que viven los
internos" y la "deficiente atención
médica" de algunos de ellos.
Pese a todo, ven con optimismo la aprobación, en 2014 —"con
cuatro años de retraso", matizan—, del Reglamento de funcionamiento
y régimen interior de los centros de internamiento de extranjeros.
"El hecho mismo de su aprobación es una buena noticia", concluyen.
Aunque "no recoge todas las recomendaciones del Defensor del Pueblo y de
las ONG", reconocen, "mejora la redacción de los borradores
anteriores", opinan.
Comentarios