DIGNIDAD PARA TODAS LAS PERSONAS...
LOS “TRATOS DE FAVOR” EN PRISIÓN
JOSÉ CASTILLA Y MARIAN PÉREZ, área de cárceles de APDHA).
Las personas presas
son uno de los sectores más olvidados de nuestra sociedad. Lo habitual es que
importe bastante poco qué suceda de puertas hacia dentro de una prisión, y que
la situación de estas personas en su día a día no preocupe a casi nadie. Con un
lacónico "!algo habrán hecho!" basta para seguir mirando hacia otro
lado que no sea esos incómodos y oscuros rincones de nuestro sistema social que
son las cárceles.
Sin embargo, hay momentos como el
presente en que algo cambia, y de repente las miradas se vuelven hacia esos
rincones. Lamentablemente ese cambio no se debe a que la sociedad haya tenido
una mayor conciencia de la importancia que tiene revisar el modo en que tenemos
de gestionar que aquellos de nosotros que no han respetado las normas de
convivencia que nos hemos dado aprendan a respetarlas, y se reinserten de la
manera más rápida y positiva para todos. No nos engañemos, no ha sido eso. Ha
sido la curiosidad malsana de ver cómo viven entre rejas aquéllos que aparecían
hasta hace poco en los informativos como políticos destacados, o en las
revistas de papel couché como artistas admiradas.
Algunas de estas informaciones no pasan de satisfacer el morbo del
ciudadano medio, mientras que otras vienen a denunciar posibles “tratos de
favor”, atrayendo de este modo la atención de aquellos lectores que
inicialmente no encontraban fruición alguna en saber los detalles de las celdas
donde los “dioses caídos” de nuestra sociedad ahora cumplen sus condenas.
Como consecuencia, cabe afirmar que
muchas personas comienzan a enterarse de que esos lugares existen, y tienen
interés en saber qué sucede allí, así como si efectivamente estas personas
mediáticas están o no siendo beneficiadas de algún modo en el cumplimiento de
su condena. A través de este artículo queremos
aportar algo de luz a dichas informaciones, refiriéndonos a las denuncias de
trato privilegiado que han salido en prensa.
1.- Clasificación inicial en tercer
grado a Jaime Matas
El exministro del PP ingresó en
prisión el pasado 27 de julio. Cumple una condena firme de nueve meses por un
delito de tráfico de influencias por los contratos ilegales a su redactor de
discursos. Matas tiene otra pena por otro caso, una multa de 9.000 euros por un
cohecho de 41.000 euros, que no es firme. El Gobierno le denegó el indulto. La
sentencia corresponde a una de las más de 20 piezas del caso Palma Arena, sobre
hechos relativos a su último mandato autonómico balear, entre 2003 y 2007. Está
encausado en otros sumarios por los sobrecostes en las obras.
La concesión del tercer grado a
Matas por parte de Instituciones Penitenciarias contradijo la opinión
mayoritaria de la Junta de Tratamiento de la cárcel de Segovia. El Ministerio
del Interior explicó que el informe tenía fecha del 25 de septiembre y el
Ministerio decidió un mes después. Interior tiene capacidad plena para decidir
y asegura que se le concedió porque ha cumplido un tercio de la condena de
nueve meses, tiene trabajo y se presentó voluntariamente. Matas salió de
prisión el día 31 de octubre.
Estos argumentos que dio el
Ministerio del Interior tienen sustento suficiente para acordar un tercer grado
inicial cuando se ha cumplido 1/3 de una condena de 9 meses. Lo que ocurre es
que constituye una regla habitual en estos procesos de clasificación
penitenciaria que, cuando se tiene otras causas abiertas, nunca se otorga un
tercer grado inicialmente.
Otra excepcionalidad de este caso
es la ya habitual exigencia por la Institución Penitenciaria de la “asunción
delictiva”. Dicha expresión significa que el penado debe haber aceptado la
realidad de la comisión de su delito, sin negarlo ni justificarlo de modo
alguno, y haber procedido en la medida de sus posibilidades a reparar sus
efectos.
El caso es que el penado Matas sigue reivindicando ante los medios de
comunicación su inocencia, por lo que es evidente que no ha asumido su delito,
motivo de sobra en la práctica habitual penitenciaria no solo para que no le
den el tercer grado penitenciario a un interno, sino ni siquiera un permiso de
salida.
El Juzgado de Vigilancia
Penitenciaria de Valladolid corrigió la decisión de Prisiones y reprochó al
Gobierno su decisión de conceder la semilibertad a Matas. Pero no nos iría mal
si se dejaran de exigir requisitos no contemplados en la ley como la “asunción
delictiva”, o la clasificación automática en segundo grado por tener causas
penales abiertas.
2.- Clasificación inicial en tercer
grado a Jose Luís Nuñez.
El expresidente del Fútbol Club
Barcelona y su hijo ingresaron en prisión el pasado 16 de noviembre para
cumplir una condena de dos años y dos meses de cárcel por el caso Hacienda
impuesta por el Tribunal Supremo, con lo que han pasado 40 días en prisión.
El tercer grado penitenciario les
ha sido concedido por el servicio de clasificación de la subdirección general
del Departamento de Justicia de la Generalitat a propuesta de la Junta de
Tratamiento de Quatre Camins.
Tras conocerse la noticia, la
central Sindical Independiente de Funcionarios de Prisiones ha lamentado la
facilidad con la que constructor y expresidente del FC Barcelona Josep Lluís
Núñez Clemente y su hijo han conseguido el régimen de tercer grado para pasar
las fiestas navideñas en su casa.
Sería deseable que esta celeridad
para clasificar inicialmente a un penado se llevase a cabo siempre, mientras
que lo normal es que se demore entre 3 y 4 meses.
3.- Supuestos tratos de favor a
Isabel Pantoja.
La Agrupación de los Cuerpos de la
Administración de Instituciones Penitenciarias (Acaip) elevó a la Secretaría
General de Instituciones Penitenciarias una "queja" contra la
directora de la cárcel de Alcalá de Guadaira, por las "medidas
especiales" que se han tomado por el ingreso de Isabel Pantoja y denuncia
un posible "trato de favor" a esta reclusa. Según ACAIP la dirección
ha dado órdenes de preparar una celda especial para la reclusa, pulir los
azulejos, dotar con un colchón nuevo y limpieza extraordinaria" y que han
"enseñado las dependencias a esta interna, como si de una visita
organizada se tratase".
Desde la APDHA no vamos a censurar
las decisiones de la directora de la prisión de Alcalá de Guadaira. De hecho,
nos parece una magnífica medida de higiene que cada vez que entre una persona
presa en una celda esta sea limpiada a conciencia, sea pintada, o se le coloque
un colchón nuevo. Por tanto, lo que reivindicamos desde estas líneas no es que
a Isabel Pantoja se la trate peor que como lo viene haciendo la Institución
Penitenciaria.
Simplemente sostenemos que las demás personas presas
deben ser tratadas de la misma manera, precisamente esos otros presos que nunca
serán noticia y de los que nadie se preocupa por cómo es su vida entre rejas.

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